CONSECUENCIAS DEL FALLO CONTRA TELECOM ARGENTINA

Consecuencias del Fallo contra Telecom

La Sala “B” de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, integrada por Abel Sánchez Torres y Luis Roberto Rueda, confirmó la sentencia de primera instancia –dictada por el Juzgado Federal N° 2– a favor de una usuaria de Telecom por los saldos no devueltos de las TTGlobal.

Mas allá de la sentencia, la empresa Telecom reconoció, en el expediente, tener un saldo acumulado de dinero no devuelto a los usuarios de la Tarjeta Telecom Global recargable y no recargable desde 1998, importe que no lo pueden sustentar con registraciones contables que tienen cifras adulteradas.  Además de ser  ´ridiculo´ en  relación a la verdadera deuda millonaria. Este caso inicial que captura la atención en la prensa de muchas formas, apenas es la punta del iceberg.



Nuestro Gobierno Nacional esta lejos de reconocer el comportamiento delictivo que hay en varios empleados deshonestos de las empresas comerciales prominentes  y de adoptar medidas  contra  algunos de ellos que tienen posiciones relevantes en cámaras empresariales; compañías auditoras, etc. Estos conniven con funcionarios del gobierno de turno que han perjudicado a los consumidores,  abusando de sus posiciones para enriquecerse. La ola delictiva se concentra en una variedad  de fraudes empresariales, incluso la falsificación de registros contables que implica defraudación al fisco que afectan a toda la sociedad. Nuestras leyes exigen que los “empleados de jerarquía”, certifiquen que los balances reflejan fielmente y con exactitud el resultado de sus operaciones; que los auditores provean exámenes de exactitud y los funcionarios de gobierno (caso: Guillermo Moreno ex titular de la Secretaria de Comunicaciones) se preocupen en controlar y  divulgar esos actos deshonestos del fraude empresarial.  Y hay otras leyes que terminan siendo escollos para que intervenga la AFIP y se paralicen las prescripciones de las deudas fiscales. O causales de corrupción dentro del organismo recaudador.
Para la criminología actual el deshonesto director de una empresa de envergadura no es un parasito, sino un regulador de la vida social, y sus principales fuentes de ganancias ilegales es el fraude. Sus criterios empresariales son la economía de la oferta y demanda, solapando su organización criminal en las organizaciones legales, utilizando a estas para obtener su máxima rentabilidad personal. La posición dominante  de las empresas que dirigen hacen que ejerzan el poder a través de la violencia económica sobre el usuario por lo que el reclamo entra en la categoría  de Derecho Humano.(1)
¿Como castigamos al delincuente?  La pena es castigo y prevención del delito  de manera que quienes quebranten la ley, ya saben a que se atienen. (2)
¿Pero, y las victimas?  El directivo de Telecom produjo un delito contra la sociedad y el Estado al que no le depositó dinero que usa para la salud publica, educación, etc. Por lo tanto nuestro derecho positivo lo obliga a él y a su empresa a “reparar el daño”
¿No sería preferible que las empresas se hagan cargo del daño provocado por sus autoridades y fuesen útiles a sus victimas o bien al conjunto de la sociedad?
Me parece necesario que se establezcan mecanismos de reparación del daño en forma inmediata, sobre todo, de la propiedad privada.  Una de ellas sería la formalidad donde la empresa se hace responsable de su  “fiel servidor”  y se somete a ser puesta a prueba condicional u ordenada a hacer restituciones y notificar al público y a sus victimas su conducta fraudulenta y ganancias mal habidas. Esto asegura que las medidas de ejecución serán rápidamente iniciadas y activamente seguidas para proteger al público consumidor. Esto provocaría un efecto disuasivo en otras empresas con empleados jerárquicos deshonestos. (3)
Ya sea con publicidad por sus propios medios, contrate a alguien o el municipio le pase la cuenta de lo gastado en importantes campañas de concientizacion  de accidentes, drogadicción, enfermedades, etc. El acto de pedir disculpas públicamente no es  “incendiar  literalmente” a la empresa implicada, sino blanquear la situación y separar al delincuente de cuello blanco. El restituir la forma de la propiedad, más una disculpa, pueden ser sanciones y obras suficientes. Sin embargo, alguien que insista en dañar la propiedad ajena debiera ser combatido y, probablemente, recluido.

Las multas, en este sentido, no tienen ningún sentido, ya que los magros montos no necesariamente se corresponden con el daño causado y el dinero cobrado va al Estado afectado por maniobras difíciles de cuantificar inmediatamente, tal el cercano caso del desabastecimiento de combustible y la multa a la empresa Shell.  

Creo interesante recordar a los clásicos a los efectos de poder discernir sobre el delito y la necesaria reparación del daño.
Platón: "El juez gobierna las almas por miedo del alma, a la cual no podemos reclamar que se haya formado desde la niñez en el trato y familiaridad con otras almas malas, ni que haya recorrido personalmente toda la escala de las acciones criminales, solamente con el fin de que, basada en su propia experiencia, pueda conjeturar con sagacidad en lo tocante a los delitos de los demás, como el médico con respecto de las enfermedades corpóreas".
Aristóteles: (Bien común): "Es evidente que el régimen mejor será forzosamente aquel cuya organización permita a cualquier ciudadano prosperar más y llevar una vida feliz. El bien político es la justicia, que consiste en lo más conveniente para la comunidad".
Finalmente, Demóstenes definió a la Corrupción de manera muy simple "Una vez que Filipo hubo atesorado numerosas riquezas, no ya las gastó rápidamente, sino que las tiró y dilapidó, pues era el peor administrador de todos los hombres, y no sólo él, sino también los de su corte. Absolutamente ninguno de ellos sabía vivir como es debido ni regir con prudencia su casa; de lo cual era culpable Filipo, tan insaciable como manirroto, que todo lo hacía con ligereza. Casi todos los hombres disolutos, depravados y audaces de entre los bárbaros y helenos se reunieron en Macedonia y pasaron a llamarse  ‘Amigos de Filipo’. (4)
Cr. Alberto R. Fertonani –  Docente Investigador – 2007
Bibliografía consultada:
(1) El Crimen Organizado – Lic. Colorado, Fernando –
www.Psicologia cientifica.com
(2) Conflictología – www.gestae.com
(3)
www.senadorvirtual.cl – Aportes recibidos durante la discusión en general.
(4)
 ABRAHAM GARCÍA IBARRA – Coartada o imperativo – El periodista 2006.