Panfletos de la muerte en maracaibo (Venezuela)

 

1.- PLANTEAMIENTO

La maldad siempre ha acompañado al hombre, hay tesis que indican que es malo por naturaleza y esta maldad, según expertos tiene varios orígenes (psicológico, genético, social, etc.).
Pero es un fenómeno, que a nivel mundial y nacional todo gobierno trata de realizar políticas públicas para enfrentarlos, y Venezuela no escapa a ello.
Durante este año, en Venezuela específicamente en el Municipio Maracaibo ha surgido una situación  anormal, que tiene  a la opinión pública alarmada, como es la aparición de los panfletos de la muerte y los asesinatos relacionados con ellos en diversas barriadas populares.
Hasta los momentos el rostro del victimario permanece en el anonimato, aunque hay versiones de vecinos que dicen a ver visto y hablado con un grupo de exterminio, por supuesto con sus rostros tapados.
Solo han dejado victimas en su camino y se mantiene el temor de seguir en este ambiente de suspenso ante la arremetida de un asesino en serie o varios asesinos en serie, que avanzan sin ninguna fuerza que los detengan, ya que la labor de los cuerpos policiales ha dejado mucho que decir al respecto.
Sin embargo, las ciencias policiales están allí a la espera de una voluntad política para entrar en acción; como lo es la Criminalística, disciplina científica es capaz de identificar el rostro del asesino o asesinos.
Esta disciplina científica puede ser la respuesta en el abordaje de estos asesinatos a través de su metodología y acompañamiento multidisciplinario para intervenir las evidencias que el victimario a lo largo de su modus operandi ha dejado cada vez que ha actuado.
Sin duda, el tetraedro y los diversos métodos y técnicas para el abordaje son las vías científicas posibles para poder descubrir el rostro que se esconde detrás de estas acciones patológicas que se ha venido manifestando en el Municipio Maracaibo, que si bien no es la primera vez de estas muertes en serie.
Se ha convertido en un caso sui generis y muy particular que debe ser abordado no solo desde la Criminalística por los resultados que se tienen, sino también por la Criminología, para detectar en un plano intangible las causantes de esa conducta monstruosa y llena de violencia.

2.- OBJETIVO GENERAL

-Analizar la incidencia de la Criminalística para descifrar el rostro del autor de los panfletos de la muerte en Maracaibo.

2.1.-OBJETIVOS ESPECIFICOS

-Determinar las evidencias que han dejado para reconocer el origen del  victimario.

-Establecer el modus operandi del victimario de los panfletos de la muerte.

-Identificar  los posibles escenarios de donde procede el victimario de los panfletos de la muerte

3.- JUSTIFICACION
La importancia de la investigación está centrada en demostrar que no hay crimen perfecto, y que todo victimario desde el momento que piensa en realizar un delito hasta consumarlo va dejando una estela de indicios y evidencias que lo van marcando intangible y tangiblemente. Es allí donde entra en acción la Criminalística para reconstruir el hecho punible y su autor.
Sin embargo, es necesario mencionar que las reflexiones que aquí se muestren son aproximaciones a la situación planteada, debido a las limitantes de técnicas y laboratorio para obtener resultados más convincentes  y probable.
Pues bien, serán análisis-hipotéticos de escenarios, los cuales no pueden ser sometidos a confiablidad y comprobación de laboratorio y campo, por no ser una investigación policial desde la praxis, y solo se queda en la parte reflexiva-teórica. Pero no por esto menos importante.
Las aproximaciones teóricas-reflexivas presentadas son una muestra de que los indicios y evidencia dejadas por el victimario pueden ayudar a reconstruir escenarios del criminen, arrojando luces hacia la identificación del rostro del victimario.

4.- DELIMITACION
La presente investigación documental tiene como espacio de estudio el Municipio Maracaibo del Estado Zulia en el presente año. Cuyo propósito es presentar escenarios hipotéticos desde la Criminalística para identificar el rostro de los panfletos de la muerte.